Introducción

La puesta en marcha del vigente Plan Hidrológico Nacional (Real Decreto Legislativo 2/2004, y posterior Ley 11/2005, de 22 de junio) implica un incremento significativo de la desalinización de agua marina como fuente de recurso hídrico en las cuencas costeras españolas, lo que llevará a un aumento importante del caudal de salmuera vertida al mar, especialmente al Mar Mediterráneo.

Para las tasas de rendimiento comunes aplicadas en osmosis inversa: 45-50%, se obtiene aproximadamente la misma proporción de volumen de agua dulce producto que de salmuera que, junto a las aguas de limpieza de filtros y de membranas, compone el efluente residuo de la desalinización, que se vierte al mar.

La principal característica de la salmuera es su exceso de salinidad con respecto al agua natural marina (casi el doble en los procesos típicos de osmosis inversa: RO) y, consecuentemente, su mayor densidad, lo que lleva a su hundimiento y desplazamiento sobre el lecho marino. El vertido al mar de este efluente hipersalino puede provocar efectos negativos sobre la calidad del agua y sus ecosistemas, algunos de los cuales, como las fanerógamas Posidonia oceánica, Cymodocea nodosa Zoostera noltii, son de gran importancia ecológica y presentan un carácter estenohalino, de modo que son sensibles a variaciones significativas de salinidad. La comunidad científica ha venido realizando estudios para establecer límites críticos de salinidad para estos ecosistemas.

En la actualidad, no existe normativa legal que regule los vertidos de las plantas desalinizadoras, así como tampoco ninguna herramienta metodológica de optimización del diseño de la descarga al mar de la salmuera ni de estudio de su comportamiento y valoración del posible impacto sobre los ecosistemas, principalmente sobre la biocenosis previamente mencionada.  Esto conlleva a que en muchas ocasiones los distintos promotores y gestores responsables no apliquen criterios comunes para garantizar la protección del medio marino frente a este tipo de vertidos. Partiendo de esta carencia se ha planteado el presente proyecto, a fin de ofrecer una metodología que tenga en cuenta todos los aspectos técnicos y ambientales importantes en la correcta gestión de la salmuera, en un enfoque ajustado a la realidad de nuestras costas, especialmente a las del Mar Mediterráneo, ya que éste es el principal receptor de la salmuera de las grandes plantas desalinizadoras actualmente proyectadas y dado que alberga especies protegidas a nivel europeo y sensibles al exceso de salinidad, destacando las praderas de Posidonia ocaánica.